La Resiliencia como herramienta
para proteger y mantener
el valor empresarial

La crisis del COVID-19 en España ha puesto de manifiesto debilidades subyacentes en muchas áreas de negocio, incluyendo las relativas a la gobernanza, la adaptación a las políticas reguladoras, la comunicación con el sector público y la gestión de las crisis.

ALGUNOS DE LOS TEMAS RELEVANTES EN LOS QUE HA TENIDO ESPECIAL INCIDENCIA EL COVID- 19:

Operaciones de M&A y transformación de negocio

La adaptación y la supervivencia se han convertido en las mayores prioridades de las empresas afectadas por la pandemia del COVID-19. Esta adaptación se ha basado en dos factores: primero, en la capacidad de las empresas para evaluar su propia situación económica y, segundo, en su conocimiento de los distintos instrumentos financieros y jurídicos existentes para ayudarles a superar y sortear situaciones de crisis.

Para un número cada vez mayor de empresas, las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) se han convertido en su principal medio de recuperación económica. El Resilience Barometer de FTI indica que una de cada tres grandes empresas ha llevado a cabo operaciones de M&A desde el inicio de la pandemia y otro 36% espera implicarse en este tipo de operaciones como consecuencia de la pandemia. No obstante, esto se ha visto compensado por el hecho de que casi dos de cada tres empresas que iban a realizar alguna operación de M&A han tenido que retrasarlas o cancelarlas a causa de esta.

Asimismo, una gran mayoría de las firmas españolas (cerca de cuatro de cada cinco) se ha planteado, durante el pasado año, la necesidad de implementar nuevos procesos dirigidos a optimizar sus operaciones y potenciar el valor de su negocio, incluidos los denominados procesos concursales.

Aunque las empresas españolas continúan siendo pesimistas sobre la perspectiva económica, instrumentos como el M&A —unido a la capacidad de las compañías para seguir negociando sin suspender sus operaciones— están desempeñando un papel clave a la hora de restablecer la resiliencia y proteger el valor empresarial en España.

CASI
2 de cada 3
GRANDES EMPRESAS ESPAÑOLAS QUE SE ENCONTRABAN INMERSAS EN PROCESOS DE M&A HAN TENIDO QUE SUSPENDERLOS O CANCELARLOS COMO CONSECUENCIA DE LA PANDEMIA

PROCEDIMIENTOS DE REESTRUCTURACIÓN, LEVANTAMIENTO DE DEUDA Y CONCURSALES

Las ayudas estatales y el respaldo del Gobierno, si bien temporales, han desempeñado un papel clave para las empresas españolas en 2020. Los programas de ayuda financiera del Gobierno, unidos a los incentivos financieros y las modificaciones en los regímenes fiscales se han convertido en un salvavidas para muchas compañías españolas, algo que se refleja notablemente en los datos ya que les ha permitido tener que reestructurarse y refinanciarse en menor medida que las empresas del G20 (un 16,8% en España, frente a cerca del 30% en la UE).

 

La finalización de las ayudas estatales provocará sin embargo que aproximadamente 50.000 se tengan que declarar en quiebra, una cifra equivalente a la registrada en España en todo el periodo 2008- 2016.

Aunque algunas iniciativas de ayuda estatal hayan llegado a su fin, estrategias a largo plazo como una gestión eficaz de los flujos de caja también jugarán un papel crucial a la hora de proteger a las compañías del impacto económico de la COVID-19. Las empresas que sepan anticipar de forma proactiva las disrupciones en sus flujos de caja y que estén familiarizadas con las herramientas de recuperación de flujos de caja tendrán más posibilidades de evitar su ruina comercial.

Pese a ello, el Resilience Barometer de FTI indica que las compañías de los países del G20 son más hábiles y eficientes gestionando de forma proactiva las fluctuaciones en sus flujos de caja (45,6%) que las empresas españolas (32,8%).

33%
SÓLO EL 32,8% DE LAS GRANDES EMPRESAS ESPAÑOLAS GESTIONAN DE FORMA PROACTIVA LAS DISRUPCIONES EN EL FLUJO DE CAJA

Información corporativa sensible, ciberseguridad y delitos financieros

Muchas empresas han tenido dificultades para implementar —o se han visto obligadas a adaptar— políticas y medidas tradicionales en áreas como la Ley General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés), la ciberseguridad o las normas en materia de competencia como consecuencia de la pandemia.

Según un estudio llevado a cabo por FTI Consulting España y EsadeGeo sobre los riesgos globales no comerciales, la ciberseguridad fue identificada por la práctica totalidad de los encuestados como una política afectada por la pandemia de COVID-19.

Ahora que las empresas siguen un protocolo de trabajo en remoto y que algunos de sus empleados se han visto afectados por un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE), las políticas de control y ciberseguridad existentes han quedado obsoletas y son insuficientes; por ello, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad para las empresas ya que cerca de cuatro de cada cinco señalan que esto se ha convertido en un inevitable orden del día que ha escalado posiciones en la agenda de sus consejos.

Los riesgos de ciberseguridad asociados a la operativa de trabajo en remoto son igual de elevados para las compañías españolas que para las de los países del G20, y consisten e crecientes amenazas de mayor alcance asociadas al robo de información, los delitos financieros y el blanqueo de dinero. Se ha evidenciado que las empresas españolas buscan adoptar medidas en materia de ciberseguridad que les permitan controlar mejor su actividad online y detectar irregularidades.

Sólo alrededor de un tercio de las compañías españolas gestionan los ciberriesgos de forma proactiva, frente a casi la mitad en el conjunto del G20; estas empresas que demuestran su liderazgo están equipadas con herramientas digitales y que son capaces de utilizarlas de modo eficaz tienen más probabilidades de conseguir proteger su valor y desarrollar resiliencia.

 

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SOLAMENTE POCO MÁS DE UN TERCIO DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS GESTIONA LOS CIBERRIESGOS DE FORMA PROACTIVA

Litigios, investigaciones corporativas y el escrutinio de los medios

El número de disputas corporativas y casos de litigio que involucran a empresas españolas ha aumentado significativamente durante la pandemia del COVID-19.  En algunos sectores de forma más relevante como el de la energía y la construcción.

Las denuncias de fraude, las investigaciones públicas sobre delitos financieros y el mayor escrutinio de las empresas por parte de los medios de comunicación han afectado de forma notable a las empresas españolas en 2020. Según el Resilience Barometer de FTI, alrededor de una cuarta parte de las empresas españolas prevé que sus prácticas financieras sean investigadas durante los próximos meses, frente a tan solo un 16,4% de las empresas del G20.

Casi la mitad de ellas —un 49,3% de las compañías españolas— son objeto actualmente de una investigación sobre cumplimiento normativo, algo que destaca frente a un 39,6% de las empresas del G20. Por añadidura, hay que señalar que casi la mitad del conjunto de empresas españolas está siendo investigadas para determinar si han utilizado debidamente los recursos públicos concedidos por el Estado.

Persisten los temores respecto a los litigios y las disputas comerciales ya que se piensa que estos influirán en las decisiones de inversión; por ello, es evidente que resultará necesario contar con infraestructuras y recursos suficientes que permitan la resolución de disputas y litigios, así como con estrategias para la gestión de la imagen y la reputación corporativa a través de herramientas efectivas como pueden ser las Relaciones Públicas, la relación con medios o la gestión de las redes sociales, entre otras.

49%
CASI LA MITAD DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS ESTÁN SIENDO INVESTIGADAS PARA DETERMINAR SI HAN UTILIZADO DEBIDAMENTE LOS RECURSOS PÚBLICOS CONCEDIDOS POR EL ESTADO

Los criterios ESG y la función de los responsables de comunicación y relaciones públicas en España

En los últimos años, los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza corporativa) y las Relaciones Públicas se han convertido en una prioridad para las compañías de todo el mundo. Un 85% de las grandes empresas ha utilizado la pandemia como una oportunidad para enfocarse hacia cuestiones de ESG y sostenibilidad, al mismo tiempo que ha  reconocido la relevancia de los planes de Relaciones Públicas

El reconocimiento de las partes interesadas (stakeholders) sobre las cuestiones de ESG está creciendo notablemente, y pone en evidencia que desplegar un buen comportamiento social ayudará a las empresas a la hora de acceder a financiación, captar talento y generar negocio. Debido a ello, dentro de los factores ESG, un 80% de los negocios se ha centrado más en el componente “social” desde el estallido de la pandemia.

Dado que las empresas otorgan una mayor importancia al ámbito sociopolítico y normativo en el que operan, los responsables de los departamentos de comunicación y relaciones públicas en las empresas también han asumido un papel más destacado: actualmente, casi todas las grandes corporaciones españolas disponen de un departamento que lleva a cabo este tipo de tareas y tiene un plan estratégico en este ámbito. Aquellas compañías que continúen desarrollado estrategias de comunicación efectivas y eficaces aplicando criterios que evidencian y reflejan una sólida gobernanza tendrán mayores oportunidades de mantenerse y crecer. La capacidad de resiliencia también está vinculada con estas empresas que demuestran su capacidad para ser competitivas.

EL 80%
DE LAS EMPRESAS SE HAN CENTRADO MÁS EN EL ASPECTO "SOCIAL" DESDE QUE ESTALLÓ LA PANDEMIA DEL COVID-19.

Sergio Velez
Head of FTI Consulting Spain
Juan Rivera
Head of Strategic Communications, Spain
José Piñeiro
Head of Forensic & Litigation Consulting, Spain
Blanca Perea
Leader Energy Practice, Spain

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